20.12.12


“Tenemos tan poco tiempo para decir lo que sentimos y aun así esperamos hasta el final, hasta cuando ya nadie lo espera, hasta cuando es imposible hacer que cambie. La gran equivocación humana es esa, dejar que el tiempo pase hasta agotarse.”

19.12.12


Entre la desesperación y la confusión de todo aquel caos que provocaba el caminar sin sentido que en mi mente andaba, y entre la gente empujándose y corriendo vi tus ojos azul claro merodeándose por todo mi cuerpo.
       Fue una chispa de inocencia y curiosidad lo que brotaba de allí… Yo me enamoré de ti.

14.12.12

3.12.12

Le dije "Te quiero" empapada en lágrimas mientras él no me miraba, ya sabia la respuesta... Él también la sabia. Mis lágrimas empezaron a caer y el aún no se daba cuenta del daño que hacían sus inocentes palabras. Yo me había enamorado de él. Él se había enamorado de mi, pero ¿Por qué no podíamos estar juntos?

Le dedique una suave risa, que terminó en llanto, el no me quería herir, pero no podía evitarlo ¿Tanto costaba el amor? ¿Tanto costaba estar juntos? ¿Por qué simplemente no estábamos atados?

El respondio seriamente con un "Te quiero, pero no quiero que estés atada a mi. Quiero que seas libre de encontrar a alguien mejor que yo. Alguien que te haga feliz, porque será mucho tiempo antes de que pueda verte."
Mi alma sabia la respuesta pero nunca la quiso aceptar, nunca la aceptará. Respondí un "Lo sabia" seguido de una pausa larga e incomoda, después pronuncie aquellas palabras "Pero si al que quiero ahora eres tu, tu eres mejor que todos, no quiero a nadie sino a ti." pienso que mis palabras le habían lastimado puesto que no me contesto nada... Realmente me sentí ignorada.

Pienso que me enamoré de alguien quien se enamoró de mi, pero que no estamos destinado a estar juntos sino una vez a la semana. Tan lejos pero tan cerca. Como lo odio.

27.11.12

El cerró sus ojos lentamente, y perdí el rumbo de mi vida.


Él cerró los ojos lentamente, y fue la última vez que miró la luz. Su corazón había dejado de latir, aquella maquina solo hacía ese ruido escandaloso, el ruido de cuando la gente se muere… Si, aquel horrible ruido.
Lo miré con toda la ternura del mundo, y mis lágrimas no paraban de correr. Era el fin. Lo sabía perfectamente, pero nunca lo voy a aceptar.
            Mi cuerpo quedo desorganizado, no podía respirar, no podía moverme, no sabía si mi corazón aun latía, creo que no. El ya se lo había llevado consigo.
            La enfermera me trato de sacar de la habitación, pero yo no quería. Mi cuerpo reaccionó agresivamente y la golpee desenfrenadamente, ella pedía ayuda, pero yo no quería separarme de él una vez más. No otra vez.
            Estaba ida, totalmente perdida. Seguridad me sacó del hospital, mientras yo gritaba su nombre, el cual nunca olvidaré. La gente me miraba como si estuviera loca, pero ellos nunca experimentaron lo que es que parte de tu vida se muera delante de tus propios ojos.
            El murió mientras yo sostenía sus manos, mientras él me dedicaba un “Te amo”. El murió por mi. Y mi corazón murió con él. 

24.11.12

El ruido del silencio.


El silencio se hizo profundo, tan profundo que daba miedo. Las mentiras se difuminaron, tus simples mentiras.
La sonata para dos se volvió trizas, ya no era la misma. Tú te quedaste callado, pero tus ojos gritaban de emoción gritaban al simple hecho de que íbamos a estar juntos. El ambiente se cargó de emociones, emociones que no se expresaban con palabras pero que entendimos perfectamente. El silencio solo era un puente.
Entendí perfectamente esa noche todo lo que siempre quise saber de ti, todo lo que simplemente me agradó y lo que me desagradó. Esa noche nuestros labios no se movieron para pronunciar ningún ruido. Esa noche ame por primera vez el ruido del silencio.

23.11.12

Las palabras de la seducción.


Su suave aliento rozo mi cuello erizado por el mismo, mientras sus manos se posaban donde él las quería. Mi cuerpo se quedó inmóvil al delicado coqueteo que él hacia, sus labios subían por mi cuello dibujando un frágil camino al hacerlo, llegaron a mis labios y repetidamente me besó, una y otra y otra vez… Pensé que moriría.

- Eres mía, toda mía… Todo tu cuerpo, toda tu mente, toda tu alma, todo tu ser, todo tu pasado, presente y futuro es mío… Solamente mío y de nadie mas. Dijo con un tono de sensualidad, pero se podía sentir el amargo pesar de que algún día puede que no esté para él.

Yo me quede pensando mientras el coqueteaba aún más con mi cuerpo, decidida le contesté con un tono seductor y un poco malvado:

-Tú no te quedas atrás, porque tú eres todo mío…

         Pero esta vez no solo fueron palabras, quería demostrárselo con actos, agarre las riendas del asunto y lo besé como nunca. Una sonrisa de sumisión salia de su boca después del beso y lo único que pudo decir fue: “Si, soy todo tuyo. Te amo.”

         Y mi mundo se volvió un caos…