Él la miró con unos ojos inocentemente amargos, pero al mismo tiempo como si se la fuera a comer de un bocado.
Ella ni se inmuto en hablar, también lo miraba con curiosidad, inocente por igual, pero matadora.
Se necesitaban uno al otro o los dos no se necesitaban nada, era una relación extrana, pero aún así se amaban y no amaban, se odiaban pero no odiaban, era como si el mundo no existiera para ellos y ellos no existieran para el mundo. Una relación agridulce, mas agria que dulce, mas dulce que agria...
Él la miró cono unos ojos provocadores, ella cayó en tu trampa... Al final todo era un juego nunca se amaban...
22.4.13
15.4.13
Fragmento 2
“Da la impresión de que la vida te pasa por delante
como en una película. Como si se tratase de una serie de momentos, de
situaciones, de fases, de cambios que te llevan inevitablemente al amor.
Dicen que, por lo general, cuando ves pasar la vida por delante es
porque te estás muriendo. Y yo me estoy muriendo…¡pero de ganas de estar
con él!”
| — | Carolina se enamora- Federico Moccia |
Fragmento.
“Se que estamos jodidos ¿De acuerdo? Soy impulsivo y
tengo mal genio, y te metiste en mi piel como nadie más. Actúas como si
me odiaras un minuto, y luego como si me necesitaras al siguiente.
Nunca acierto en nada y no te merezco… pero estoy malditamente enamorado
de ti Abby. Te amo más de lo que he querido a nadie ni nada, nunca.
Cuando estás cerca no necesito alcohol, ni dinero, ni luchas, o algo de
una sola noche… Todo lo que necesito es a ti. Tu eres en todo lo que
pienso. Eres todo lo que soñe. Eres todo lo que quiero.”
|
4.4.13
1.2.13
Pasé el filo ligeramente por mi
muñeca. Sentí como un pequeño escozor y, lentamente, empezaron a
aparecer pequeñas burbujas de sangre. Sentí euforia, terror, fascinación
y asco. Tuve una subida de adrenalina seguida de una profunda sensación
de calma. El caos cesó en mi cabeza. Todo era simple, nada era
complicado. Los sentimientos de rabia, odio y confusión habían remitido.
Sentí que me habían tranquilizado, adormecido. ».... Escrito por Clare Gerrard, para The Guardian. 28 noviembre 2003.
25.1.13
-Oye ¿a donde irás?
-A ser alegre y feliz.
-¿Sin mí?
-Tú no estas en mis planes.
-Pues, que felicidad tan vacía y que alegría tan triste tendrás...
-Bueno tú así lo quisiste la primera vez que te olvidaste de mí. Porque yo me vaya sin ti no quiere decir nada.
-Pero... pero... ¡Yo te amo!
-¿Si? ¿Así es como convences a todas esas perras? ¿Yo te amo? Tú nunca me amaste, tú nunca amaste a nadie, tú nunca fuiste nada. Yo te quise aún después de tus mentiras, te quise aún después de tu mal genio, te amé -mejor dicho- aún después de que me quedara sola por tu culpa. ¿Sabes? ¡Ya estoy harta! Estoy cansada de sentirme como una puta loca. Voy a ser feliz sin ti y no necesito demostrartelo. Adiós.
-A ser alegre y feliz.
-¿Sin mí?
-Tú no estas en mis planes.
-Pues, que felicidad tan vacía y que alegría tan triste tendrás...
-Bueno tú así lo quisiste la primera vez que te olvidaste de mí. Porque yo me vaya sin ti no quiere decir nada.
-Pero... pero... ¡Yo te amo!
-¿Si? ¿Así es como convences a todas esas perras? ¿Yo te amo? Tú nunca me amaste, tú nunca amaste a nadie, tú nunca fuiste nada. Yo te quise aún después de tus mentiras, te quise aún después de tu mal genio, te amé -mejor dicho- aún después de que me quedara sola por tu culpa. ¿Sabes? ¡Ya estoy harta! Estoy cansada de sentirme como una puta loca. Voy a ser feliz sin ti y no necesito demostrartelo. Adiós.
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